MONTECRISTI. Productores agropecuarios de esta provincia participaron en una jornada de formación y demostración sobre el uso de drones en la agricultura, una herramienta que puede ayudarles a vigilar sus cultivos, aplicar insumos con mayor precisión y reducir el consumo de recursos durante las labores en las parcelas.
La actividad fue desarrollada en la comunidad de Los Sanos, municipio de Castañuela, mediante una coordinación entre el Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario (FEDA) y los Centros Tecnológicos Comunitarios (CTC). El encuentro estuvo orientado principalmente a arroceros, aunque también reunió a agricultores dedicados a otros renglones productivos de Montecristi.
La capacitación formó parte de la jornada denominada “Tecnología en el Campo”, concebida para llevar conocimientos prácticos sobre innovación hasta las zonas rurales. Durante el encuentro, los asistentes observaron el funcionamiento de aeronaves no tripuladas adaptadas a distintas tareas agrícolas y recibieron explicaciones acerca de sus posibilidades de uso.
Demostraciones en fumigación y manejo de cultivos
Especialistas de la empresa Farmdrons tuvieron a su cargo el componente técnico de la actividad. El equipo realizó demostraciones enfocadas en la fumigación y el manejo de plantaciones, dos procesos en los que la automatización puede mejorar la cobertura y disminuir la aplicación innecesaria de productos.

A diferencia de los métodos convencionales, los drones agrícolas pueden desplazarse sobre una parcela siguiendo rutas previamente definidas. Esto permite dirigir los tratamientos hacia puntos determinados y mantener un mayor control sobre el área intervenida. Su empleo también reduce el tiempo requerido para recorrer terrenos extensos o de acceso complicado.
Los participantes conocieron, además, cómo estas aeronaves pueden apoyar el seguimiento de los cultivos. Mediante observaciones aéreas es posible detectar diferencias dentro de una finca, ubicar áreas que necesitan atención y obtener información con mayor rapidez para decidir dónde concentrar las labores y los recursos disponibles.
El uso de drones también fue presentado como una alternativa para hacer más eficientes la fertilización y la fumigación. La precisión de los equipos puede contribuir a evitar aplicaciones uniformes en lugares que no las necesitan, siempre que su operación se encuentre acompañada de planificación técnica, personal capacitado y cumplimiento de las normas correspondientes.
Expectativa de ahorro en las parcelas
Según las informaciones compartidas durante la jornada, la incorporación adecuada de esta tecnología tiene potencial para disminuir el gasto de agua, combustible e insumos agrícolas. Asimismo, puede reducir las horas destinadas a algunas faenas y facilitar una respuesta más rápida cuando se identifica un problema localizado en la plantación.
Estas ventajas adquieren relevancia para los productores ante el peso que tienen los costos operativos en la rentabilidad de las cosechas. Una aplicación más controlada de fertilizantes o productos para proteger los cultivos podría limitar desperdicios y mejorar el aprovechamiento de los recursos, aunque los resultados dependen de las características de cada finca y del manejo de los equipos.
La demostración buscó que los agricultores no solo observaran el vuelo de los aparatos, sino que comprendieran su utilidad dentro de un modelo de agricultura de precisión. Ese enfoque se apoya en datos, mediciones y equipos especializados para tomar decisiones diferenciadas dentro de una misma parcela, en lugar de tratar toda la superficie de manera idéntica.
La iniciativa pretende acercar herramientas tecnológicas a las comunidades agrícolas y facilitar que los productores conozcan opciones para elevar la eficiencia de sus operaciones.
En representación del FEDA estuvieron presentes Pablo Ramos, encargado administrativo de la institución, y Eduardo Fernández, responsable provincial en Valverde. Los funcionarios resaltaron la intención del organismo de continuar promoviendo el acceso de los productores a herramientas innovadoras que puedan contribuir a la transformación del sector agropecuario.
Montecristi como zona productiva estratégica
La selección de Montecristi responde a la importancia de esta provincia para la actividad agrícola nacional. En municipios como Castañuela, el arroz figura entre los cultivos de mayor presencia, por lo que la incorporación de métodos capaces de agilizar la vigilancia y el tratamiento de las plantaciones despierta interés entre productores y técnicos.
Uno de los retos para ampliar el uso de drones en el campo será convertir las demostraciones en capacidades permanentes. Además de conocer sus ventajas, los agricultores necesitan formación para operarlos, interpretar la información obtenida, planificar las aplicaciones y realizar el mantenimiento de equipos cuya adquisición puede representar una inversión significativa.

La disponibilidad de servicios especializados también puede ser una vía para productores que no estén en condiciones de comprar sus propios aparatos. En ese escenario, asociaciones, cooperativas o empresas podrían ofrecer levantamientos y aplicaciones programadas, distribuyendo los costos entre varias fincas y ampliando el acceso a la tecnología.
El FEDA sostuvo que la jornada se inscribe en la política gubernamental de impulsar un campo más moderno mediante maquinaria, innovación y soluciones de agricultura de precisión. La meta planteada es aumentar la productividad, contener los costos y reforzar la capacidad del sector para abastecer de alimentos al mercado nacional.
Los CTC, por su parte, aportan a la iniciativa su experiencia en formación y acceso comunitario a herramientas digitales. La coordinación entre entidades vinculadas a la tecnología y organismos del sector agropecuario procura reducir la distancia entre las innovaciones disponibles y los productores que trabajan directamente en las comunidades rurales.
La actividad de Castañuela representa un primer acercamiento para muchos de los asistentes a una tecnología que ha ganado espacio en explotaciones agrícolas de distintos países. Su aprovechamiento efectivo en Montecristi dependerá de la continuidad de la capacitación, la asistencia técnica y la posibilidad de adaptar los servicios a las condiciones económicas y productivas de cada agricultor.
Con este programa, las instituciones organizadoras buscan extender el conocimiento sobre nuevas herramientas y acompañar la transición tecnológica del campo dominicano. La expectativa es que una mayor precisión en las tareas agrícolas ayude a producir con menos desperdicio, mejore la administración de las parcelas y contribuya a fortalecer la seguridad alimentaria del país.
Con información de: www.presidencia.gob.do



